Un recorrido por la zona ha permitido constatar el visible abandono de las áreas verdes, cubiertas de hierbas y vegetación crecida sin control.

Estos espacios, concebidos para la convivencia y el esparcimiento comunitario, presentan una imagen descuidada que limita su uso y afecta negativamente la estética del entorno.Asimismo, varias viviendas evidencian desgaste en fachadas y zonas comunes, lo que refuerza la percepción de falta de mantenimiento generalizado. Según se ha podido observar, la ausencia de un cuidado regular por parte de algunos residentes estaría contribuyendo al deterioro acelerado tanto de los inmuebles como de los espacios compartidos.

La falta de limpieza periódica, el descuido de las áreas verdes y la escasa conservación de las estructuras comunes ponen de relieve la necesidad de fortalecer las labores de mantenimiento y promover una mayor concienciación ciudadana sobre la importancia de preservar estas infraestructuras sociales.Este panorama resulta llamativo en un contexto en el que el Ejecutivo impulsa iniciativas orientadas al ordenamiento y embellecimiento de los barrios urbanos. La mejora de la imagen y funcionalidad de estas viviendas depende, en gran medida, de la implicación directa de los residentes, quienes están llamados a contribuir activamente en la conservación de unos inmuebles concebidos para garantizar mejores condiciones de vida.