Según las diligencias, el incidente comenzó cuando agentes de Tráfico detuvieron el coche del médico por una infracción. Mangue se habría mostrado reticente a abandonar el vehículo, asegurando que transportaba únicamente instrumentos de trabajo. Ante su actitud evasiva, los agentes realizaron una inspección más minuciosa.Durante el registro se encontró una bolsa de plástico con alrededor de 50 huesos humanos, lo que activó de inmediato el protocolo policial.
El médico fue puesto a disposición de la Brigada Judicial y posteriormente el caso pasó al Juzgado de Instrucción Nº 2, que asumió la investigación el 9 de febrero.En el transcurso de las diligencias, Mangue condujo a las autoridades hasta la morgue donde trabaja. Allí se localizó otra bolsa de mayor tamaño con restos óseos adicionales, incluyendo huesos de distintas partes del cuerpo y un cráneo humano. El recuento oficial se realizó en presencia de la jueza instructora y demás autoridades judiciales.Durante su primera declaración, el médico reconoció que los restos pertenecen a dos cadáveres cuyo levantamiento realizó en 2018, en un inmueble en construcción en Pilar Buepoyo, y en agosto de 2023. Admitió no haber seguido el protocolo legal para la gestión y custodia de restos humanos, transportándolos y conservándolos en su vehículo particular.La magistrada considera que los hechos podrían constituir un delito de especial gravedad, debido a las implicaciones éticas y penales de la manipulación indebida de restos humanos. Por ello, decretó su ingreso en prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación.
Este jueves, los restos óseos fueron trasladados a la morgue del Hospital Regional de Malabo, donde permanecen bajo custodia y vigilancia del patólogo del centro, a la espera de las decisiones judiciales correspondientes.









