La decisión del Ejecutivo establece una estructura organizativa amplia, con representación política, militar y deportiva, diseñada para garantizar el éxito técnico, logístico y protocolario del torneo. El objetivo es asegurar que la competición cumpla con los estándares exigidos en eventos de alcance continental y refuerce la imagen institucional del país.

En la cúspide de la estructura figura un Comité de Honor presidido por el Vicepresidente de la República, acompañado por los ministros de Defensa Nacional, Seguridad Nacional y Deportes, lo que subraya el carácter estratégico del campeonato y su dimensión más allá del ámbito estrictamente deportivo.

El Comité Ejecutivo estará encabezado por el Ministro de Estado de Educación, Ciencia, Enseñanza Profesional y Deportes, e integrará a responsables clave del sector, entre ellos el Ministro Delegado de Juventud y Deportes, el Delegado Nacional de Deporte Militar, el presidente del Comité Olímpico y el titular de la Federación Ecuatoguineana de Fútbol. Esta composición busca articular la coordinación entre las instituciones civiles, deportivas y militares implicadas.

De manera paralela, se han creado comisiones técnicas especializadas que asumirán áreas determinantes como logística, transporte, protocolo, alojamiento, seguridad, sanidad, prensa, energía, obras públicas, marketing y control antidopaje. Estas instancias serán las encargadas de ejecutar el plan operativo y supervisar cada fase del proceso organizativo.