La medida, anunciada este 17 de marzo, responde a varias denuncias de abonados que alertaban de pagos exigidos de forma informal por algunos trabajadores a cambio de facilitar trámites o restablecer el suministro eléctrico.

Ante esta situación, la empresa ha decidido cerrar la puerta a cualquier tipo de transacción fuera de los mecanismos establecidos, obligando a que todos los pagos se realicen únicamente a través de canales oficiales. Con ello, SEGESA busca reforzar la transparencia, evitar prácticas fraudulentas y mejorar la confianza de los usuarios en el servicio.

En el mismo comunicado, la compañía instó a los clientes que aún no disponen de contrato formal a acudir a sus oficinas para regularizar su situación. Este proceso forma parte de una estrategia más amplia para organizar el sistema de suministro eléctrico y reducir la morosidad.

Por otro lado, SEGESA recordó que mantiene activos sus canales de atención, incluyendo teléfono, WhatsApp y correo electrónico, con el objetivo de ofrecer asistencia directa y resolver cualquier incidencia de manera ágil.