El acusado, identificado como Jesús Carmelo, destinado en el parque móvil militar de Malabo, compareció este martes 17 de marzo ante el tribunal militar competente, en una audiencia en la que se formalizaron los cargos en su contra por presuntos delitos de robo y estafa. Durante la sesión se expusieron con detalle los hechos que sustentan la acusación y las circunstancias en que habrían ocurrido.
Según el Ministerio Público, los hechos se remontan al 17 de julio de 2025, cuando el procesado, que residía junto a su pareja en el complejo Elizabeth, habría accedido de manera indebida a la oficina del administrador del recinto y sustraído 700.000 francos CFA, configurando así el presunto delito de robo
El expediente también recoge otros supuestos actos ilícitos en el mismo entorno, incluyendo una presunta estafa y el robo de un televisor, lo que refuerza la acusación de conducta reiterada por parte del imputado.
Durante la audiencia, la Fiscalía militar, representada por el fiscal adjunto segundo, destacó la gravedad de los hechos y su impacto tanto en el ámbito civil como en la disciplina castrense. Por ello, solicitó una pena de cinco años y nueve meses de prisión menor, junto con el pago de una multa de 3.750.000 francos CFA a favor del Tesoro Público.
Asimismo, el Ministerio Público pidió la separación definitiva del acusado de las Fuerzas Armadas, señalando que los hechos imputados son incompatibles con los principios de integridad y responsabilidad que rigen la institución militar.
El juicio queda ahora pendiente de sentencia, que será dictada por el tribunal militar tras valorar las pruebas presentadas y los argumentos de las partes en los próximos días.









