Durante años desplazarse por ciudades como Malabo o Bata ha dependido más de referencias informales que de un sistema ordenado. Indicaciones como “giro a la izquierda donde el árbol grande han sustituido a direcciones que deberían ser un sistema básico en cualquier país que desea reflejar un país urbano moderno.
La falta de identificación de calles no es un problema menor. Afecta directamente a sectores clave como el transporte, el comercio y la administración pública. Pero más grave aún es su impacto en situaciones de emergencia, donde la precisión en la localización puede ser determinante.

En este contexto, la propuesta parlamentaria resulta no solo oportuna sino imprescindible. Reconocer este problema es, en sí mismo, un avance.
Modernizar un país no siempre implica grandes inversiones; a veces comienza con decisiones básicas que transforman la vida cotidiana y mejoran la eficiencia del Estado.
Hoy se ha dado un paso en la dirección correcta. Pero ahora más que nunca, corresponde a la ciudadanía y a las instituciones velar para que esta iniciativa no se Cc quede en una simple intención, sino que se convierta en una realidad tangible lo que significa que la alta camara de los diputados está tomando iniciativas mejorables para la modernizar el país y los ciudadanos deben velar para cumplir con las expectativas del gobierno de reformar Guinea Ecuatorial.









