Los trabajos han sido adjudicados a la empresa china BeiJing mediante un proceso de licitación pública y contemplan la adecuación de los cauces fluviales para mejorar el drenaje y reducir el riesgo de desbordamientos.

Luba, considerada una zona de alto valor turístico por sus playas, ha sido históricamente vulnerable a inundaciones. El último episodio de gran magnitud se registró a finales de julio de 2025, cuando el desbordamiento de ríos afectó a gran parte de la ciudad y dejó cuantiosas pérdidas.

Con esta actuación, el Gobierno busca no solo reforzar la seguridad de los residentes, sino también garantizar condiciones más estables para el desarrollo turístico y económico de la zona durante todo el año.