La conmemoración de este acto ha iniciado con una misa de acción de gracias en la parroquia «Nuestra Señora del Rosario» de Asonga Pueblo, donde el reverendo padre Jacinto, en su homilía ha aprovechado lanzar un mensaje centrado en la importancia de la unidad familiar y comunitaria.

“El amor hace la unidad y con la unidad crece el amor”, ha expresado el sacerdote ante decenas de asistentes que han acudido al acto para celebrar tres años de convivencia y organización bajo una misma identidad tribal.

Más allá de la celebración, el aniversario ha sirvido también para reivindicar costumbres y normas tradicionales que continúan vigentes dentro de la comunidad. El responsable de la asociación en Bata, Rosendo Mba Angüe, ha recordado que “hablar de Yenkeng es lo mismo que hablar de Oyak”, subrayando que, según la tradición ancestral, entre ambos linajes no puede existir matrimonio.

El dirigente ha destacado además que la asociación sigue creciendo con la incorporación de nuevos miembros cada año, consolidándose como un espacio de encuentro para los descendientes de la tribu residentes en Bata.

Después de la ceremonia religiosa, los participantes compartieron un refrigerio colectivo en un ambiente marcado por la fraternidad, la música y el espíritu de hermandad que ha caracterizado toda la jornada.