En diferentes barrios de malabo algunos algunos residentes han expresado su preocupación por el creciente consumo de Tramadol entre jóvenes, quienes, según denuncian, lo utilizan no como medicamento, sino como una droga.
Algunos residentes aseguran que el uso indebido de este fármaco se está haciendo cada vez más visible en algunos sectores, especialmente entre grupos juveniles que lo consumen buscando efectos estimulantes o de evasión.
“El problema es que muchos jóvenes ya no lo ven como un medicamento, sino como una droga más”, comenta un residente preocupado por la situación.
El Tramadol es un analgésico utilizado para tratar dolores moderados o intensos bajo control médico, pero especialistas advierten que su consumo irresponsable puede provocar dependencia, mareos, alteraciones del comportamiento y otros problemas graves de salud.
Algunos ciudadanos consideran que el acceso relativamente fácil a ciertos medicamentos favorece el aumento de este fenómeno, especialmente entre jóvenes expuestos a influencias sociales y falta de orientación.
“Muchos empiezan por curiosidad o por presión de amigos, pero después algunos terminan dependiendo de eso”, señala otro vecino.
Padres de familia también han manifestado su preocupación por el impacto que esta práctica podría tener en la juventud y en la convivencia social, debido a los cambios de comportamiento y los riesgos asociados al consumo excesivo.
Ante esta realidad, ciudadanos hacen un llamado a las autoridades sanitarias, farmacias y organizaciones sociales para reforzar los controles en la venta de medicamentos y promover campañas de sensibilización sobre los peligros del consumo indebido de sustancias farmacológicas.
Mientras tanto, la preocupación continúa creciendo entre familias y comunidades que temen que el uso del Tramadol como droga siga expandiéndose entre los jóvenes del país.









