En un despliegue que logró trascender los límites de las aulas y los laboratorios, la Semana Científica celebrada en la ciudad de Bata alcanzó este miércoles su tercer día con una jornada memorable. Bajo el lema de la innovación académica, el evento se transformó en un vibrante escenario de encuentro donde la ciencia se dio la mano con las raíces más profundas de Guinea Ecuatorial.‎‎Un Vínculo con la Identidad Cultural.‎‎

La jornada estuvo marcada por una profunda conexión con el patrimonio nacional. Estudiantes, docentes y visitantes se congregaron para explorar una muestra que, más allá de la teoría, permitió palpar la historia viva del país a través de una impresionante exposición dedicada al arte y a las figuras etnográficas.‎‎Uno de los acontecimientos de esta edición ha sido la integración de la Exposición de Arte Culinario Tradicional y Figuras Etnográficas.

Esta iniciativa demostró con éxito que la UNGE no debe operar en el vacío, sino que debe nutrirse de la identidad cultural.‎‎>Los asistentes pudieron apreciar una curaduría diversa que incluyó:‎‎Artesanía en madera: Tallas que representan la cosmovisión y el arte escultórico local.‎‎Instrumentos tradicionales: Piezas que guardan la memoria sonora del pueblo.‎‎Expresión artística: Pinturas que narran la fe, la espiritualidad y la historia contemporánea de Guinea Ecuatorial.‎‎Gastronomía ancestral: Una muestra que rescató los sabores que definen nuestra esencia culinaria.‎‎

En los pasillos, se pudo observar a estudiantes interactuando activamente con los expositores, intercambiando conocimientos sobre las técnicas de tallado y el significado de cada pieza.‎‎Este intercambio no solo educa, sino que fortalece el sentido de pertenencia y el orgullo nacional, convirtiendo a los jóvenes en los nuevos guardianes de nuestra historia.‎‎El éxito de este tercer día subraya una lección fundamental: el desarrollo intelectual de una sociedad es sólido solo cuando camina de la mano con el respeto y el conocimiento profundo de su propia historia.

La Semana Científica del Campus de Bata  reafirma así su compromiso no solo con la modernización del conocimiento, sino con la preservación del alma guineoecuatoriana.‎‎Con esta jornada, el evento se consolida como un pilar imprescindible, recordándonos que, aunque la ciencia mira hacia el futuro, siempre debe tener los pies firmemente plantados en su propia tierra.‎