El Gobierno de Guinea Ecuatorial ha activado el Plan Nacional de Prevención contra el Ébola y aprobará la cuarentena obligatoria para los viajeros procedentes de Uganda y la República Democrática del Congo, países donde se han detectado brotes activos de la enfermedad.

La decisión fue adoptada este miércoles durante la reunión del Comité de Emergencias Sanitarias, presidida por el vicepresidente de la República, , en la Jefatura de Estado.

En el encuentro, las autoridades aprobaron una dotación presupuestaria de 30,5 millones de francos CFA destinada a la adquisición urgente de insumos médicos, equipos de protección individual para el personal sanitario, reactivos de diagnóstico y otros materiales necesarios para reforzar la capacidad de respuesta del país frente a una eventual emergencia epidemiológica.

Durante la reunión, el vicepresidente alertó sobre las consecuencias que tendría la detección de un caso positivo de Ébola en territorio nacional, tanto para la salud pública como para sectores estratégicos de la economía. Según señaló, una eventual propagación de la enfermedad podría afectar la confianza internacional y repercutir negativamente en actividades como los hidrocarburos, el turismo y la pesca.

Como parte de las medidas preventivas, el Ejecutivo prevé la aprobación de un decreto que obligará a los viajeros procedentes de Uganda y de la República Democrática del Congo a someterse a un chequeo médico exhaustivo y a cumplir un periodo de cuarentena antes de incorporarse a la vida cotidiana en el país.

La estrategia de vigilancia se concentrará especialmente en aeropuertos, puertos marítimos y fronteras terrestres, donde ya funcionan sistemas de control epidemiológico y cámaras termográficas para la detección temprana de posibles casos sospechosos. Asimismo, se habilitarán espacios específicos para cuarentenas preventivas y se reforzará la capacidad operativa de los centros hospitalarios.

El plan contempla igualmente la formación especializada del personal encargado de supervisar los puntos de entrada al territorio nacional, así como reuniones periódicas del Comité de Emergencias Sanitarias para evaluar la evolución del riesgo en la región y ajustar las medidas en función de las circunstancias.