En una medida estratégica destinada a dinamizar el crédito y consolidar la recuperación económica, el Comité de Política Monetaria (CPM) del Banco de los Estados de África Central (BEAC) anunció este lunes una flexibilización de su política monetaria. Tras su segunda sesión ordinaria del año, celebrada en Yaundé y presidida por el gobernador Yvon Sana Bangui, el organismo ha decidido reducir sus principales tipos de interés y los coeficientes de reservas obligatorias.

Tras un análisis exhaustivo del entorno macroeconómico internacional y local, el BEAC proyecta un escenario de estabilidad para 2026. Se estima que la economía de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) alcance un crecimiento del 3,2 %.

Aunque la cifra representa un ajuste leve respecto al 3,4 % registrado el año previo, la solidez del marco macroeconómico se ve respaldada por otros indicadores clave:

Control inflacionario: La inflación se mantendrá en un 2,4 %, cifra que se sitúa por debajo del límite máximo establecido por la normativa comunitaria.

Saneamiento de las cuentas: Se espera que el déficit presupuestario se reduzca al 1,9 % del PIB, mientras que el déficit de cuenta corriente descendería al 2,9 % del PIB.

Fortaleza externa: Las reservas internacionales proyectan una cobertura equivalente a 4,72 meses de importaciones, con una tasa de cobertura exterior de la moneda que ascendería al 70,7 %.

Con el objetivo de fomentar el financiamiento de la economía real y facilitar el acceso al crédito, el CPM ha implementado las siguientes modificaciones en su arquitectura financiera

Además de la reducción en los tipos de interés, el Comité ha disminuido los coeficientes de reservas obligatorias para los depósitos a la vista y a plazo, una medida técnica que liberará liquidez en el sistema bancario.

La decisión del BEAC responde a una visión equilibrada: por un lado, busca reforzar la capacidad crediticia de los bancos comerciales para inyectar recursos en sectores productivos y, por otro, mantiene un compromiso firme con la preservación de la estabilidad de precios.

Estas acciones reflejan la confianza del regulador en la resiliencia de la zona CEMAC, marcando una hoja de ruta clara para navegar los desafíos económicos del 2026 bajo un esquema de mayor flexibilidad financiera.