La ceremonia litúrgica estuvo presidida por el obispo Monseñor Juan Mangué Nsue Angué y reunió a fieles, familiares, autoridades eclesiásticas e invitados que acompañaron a los nuevos sacerdotes en uno de los momentos más significativos de su vida religiosa.
Durante la celebración, Monseñor Juan Mangué Nsue Angué destacó que la ordenación representa la culminación del llamado de Dios a ambos jóvenes y el inicio de una misión pastoral basada en el servicio, la evangelización y la atención espiritual de la comunidad cristiana. En su homilía recordó el pasaje de la Carta a los Hebreos (5,6): «Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec», subrayando que el sacerdocio constituye un compromiso permanente con Cristo y con la Iglesia.

El prelado exhortó a los nuevos ministros a ejercer su vocación con humildad, fidelidad y entrega, señalando que, desde el momento de su consagración, dejan de ser únicamente hijos de la parroquia Nuestra Señora de María Rosa Mística para convertirse en padres espirituales de todos los hombres y mujeres, sin distinción. Asimismo, explicó que la unción de sus manos con el Santo Óleo simboliza la consagración de su ministerio y el comienzo de una nueva etapa al servicio del pueblo de Dios.
Los nuevos sacerdotes proceden de distintas localidades del país. Venancio NVe Oke Bindang es natural de Ngonkua Eseng, en el distrito de Ebebiyín, e hijo de Manuel Oke Bikoro y Blandina Mangué Mba. Por su parte, Ángel Ntutumu Ekua Eyang nació en Mbam Eseng, distrito de Nkork, y es hijo de Bonifacio Bee Ekua y Petra Eyang Ndong.

La ceremonia estuvo marcada por un ambiente de recogimiento y alegría, en el que familiares, amigos y miembros de la comunidad cristiana acompañaron a los dos sacerdotes en una celebración considerada histórica para la parroquia de Alep y para la Vieja Iglesia Católica de Guinea Ecuatorial.
La Vieja Iglesia Católica nació en el siglo XIX con el propósito de preservar la tradición de la fe cristiana. Entre sus principales características figura una organización eclesial de carácter sinodal y la posibilidad de que el clero pueda contraer matrimonio, aspectos que la distinguen de la Iglesia Católica Romana.









