Fuentes del departamento ministerial consultadas por Impactus confirmaron que la suspensión de este tipo de reuniones no figura entre las medidas preventivas adoptadas por las autoridades para hacer frente a la situación. El Ejecutivo mantiene su estrategia centrada en el control epidemiológico, sin imponer restricciones adicionales sobre las actividades sociales.
Mientras avanzan las investigaciones para determinar el origen de la intoxicación, el Ministerio continúa reforzando la vigilancia sanitaria, el seguimiento clínico de las personas afectadas y las acciones destinadas a evitar la aparición de nuevos casos.
Las autoridades subrayan que la investigación sigue abierta y precisan que cualquier decisión futura dependerá exclusivamente de los resultados de los análisis que realizan los equipos técnicos. En paralelo, reiteran el llamamiento a la ciudadanía para mantener la calma, evitar la difusión de información no verificada y seguir estrictamente las recomendaciones emitidas por los servicios sanitarios.
Con este pronunciamiento, Sanidad busca frenar la incertidumbre generada por los rumores y reafirma que todas las medidas que se adopten estarán basadas en criterios científicos y en la evolución de la situación epidemiológica.









