En una jornada marcada por el luto nacional, el Estado ecuatoguineano tributó el máximo reconocimiento institucional a las víctimas del siniestro del helicóptero Z-9 mediante un funeral de Estado en el que se exaltó su entrega, profesionalidad y compromiso con el servicio al pueblo de Guinea Ecuatorial.
La ceremonia reunió a la pareja presidencial, miembros del Gobierno, mandos de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos de seguridad, representantes de distintas instituciones y numerosos ciudadanos que acudieron a rendir su último homenaje a los fallecidos en un ambiente de profundo respeto y recogimiento.

Durante las honras fúnebres, las autoridades destacaron que quienes perdieron la vida representan un ejemplo de patriotismo, lealtad y vocación de servicio. En sus intervenciones, coincidieron en que el sacrificio de las víctimas permanecerá en la memoria colectiva del país como símbolo del deber cumplido y de la dedicación a la nación.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se produjo con la interpretación del Himno Nacional, entonado por todos los asistentes en señal de respeto y reconocimiento a la memoria de los fallecidos. El acto estuvo acompañado de los honores militares propios de un funeral de Estado, en un ambiente de solemnidad que reflejó el dolor compartido por todo el país.
En el transcurso de la ceremonia también se puso de relieve el reconocimiento institucional a quienes «entregaron su vida en cumplimiento del deber al servicio del pueblo de Guinea Ecuatorial», reafirmando el compromiso del Estado de preservar su legado y honrar su memoria.
Tras la conclusión de los actos oficiales y los honores militares, se procedió a la entrega de los restos mortales a sus respectivos familiares. Con este gesto culminó el homenaje de Estado y comenzó la fase más íntima del duelo, en la que cada familia dará sepultura a sus seres queridos conforme a sus tradiciones y creencias.









