Las iglesias Evangélicas Pentecostales de Guinea Ecuatorial han dado los primeros pasos para consolidar una estructura común destinada a promover proyectos sociales, especialmente dirigidos a la población joven del país, mediante una mayor coordinación entre las diferentes confesiones religiosas.
La iniciativa fue abordada el pasado sábado, 18 de julio, durante un encuentro celebrado en Malabo, que reunió a más de dieciséis pastores, evangelistas y representantes de distintas iglesias integradas en la Comunidad Evangélica Pentecostal, con el objetivo de definir las bases de funcionamiento y establecer las principales líneas de acción de esta nueva organización eclesiástica.
Entre las congregaciones participantes figuran la Iglesia Valle de Milagros, la Iglesia Universal del Reino de Dios, la Iglesia Nueva Vida en Cristo, la Iglesia Jesucristo Centro de Salvación, la Iglesia Silue y la Iglesia María Pan de Vida, entre otras denominaciones que forman parte de esta plataforma de unidad religiosa.
El proyecto, promovido por Evita Oma, quien ejerce una doble representación institucional entre el ámbito gubernamental y religioso, busca crear una comunidad pentecostal más cohesionada, capaz de contribuir al bienestar social y reducir el protagonismo individual dentro de las iglesias.
Durante su intervención, Evita Oma destacó la importancia de la participación de los cristianos en los asuntos sociales y comunitarios, señalando que la fe debe estar acompañada de acciones concretas orientadas a resolver los desafíos que afectan a la sociedad.
El encuentro permitió a los representantes de las diferentes iglesias compartir propuestas y planteamientos encaminados a fortalecer esta nueva etapa de cooperación religiosa. En este contexto, el obispo Reparaz subrayó la relevancia del liderazgo espiritual, afirmando que el verdadero líder religioso debe asumir el papel de servidor de Dios y de la comunidad.
Por su parte, el obispo Robston Méndez destacó que la complementariedad entre las distintas congregaciones y el compromiso con el servicio serán elementos fundamentales para consolidar una iglesia orientada al bien común.
Como punto de partida para esta primera fase, la Comunidad Evangélica Pentecostal ya dispone de dos hectáreas de terreno en la ciudad de Malabo y un patrimonio económico inicial valorado en 200.000 francos CFA, recursos que servirán para poner en marcha sus primeros proyectos sociales.
Como punto de partida para esta primera fase, la Comunidad Evangélica Pentecostal ya dispone de dos hectáreas de terreno en la ciudad de Malabo y un patrimonio económico inicial valorado en 200.000 francos CFA, recursos que servirán para poner en marcha sus primeros proyectos sociales.









