Mientras en Malabo atletas nacionales continúan desarrollando sus sesiones de entrenamiento, en Bata varios deportistas aseguran haberse encontrado con restricciones para acceder al estadio de la ciudad. Según los testimonios recogidos, agentes encargados del mantenimiento del recinto habrían impedido la entrada a algunos deportistas que acudían a entrenar.

Los afectados cuestionan que una instalación deportiva de carácter público pueda permanecer inaccesible para quienes practican deporte, especialmente cuando no existe, según aseguran, información visible sobre horarios, condiciones de uso o procedimientos establecidos para acceder al recinto.

El acceso a las instalaciones, en el centro de la polémica

Guinea Ecuatorial cuenta con numerosas infraestructuras deportivas construidas o rehabilitadas como parte de las inversiones públicas destinadas al desarrollo del deporte nacional. Estos espacios están concebidos para acoger entrenamientos, competiciones y actividades deportivas de diferentes disciplinas.

Sin embargo, deportistas de Bata sostienen que las dificultades de acceso pueden terminar limitando las posibilidades de entrenamiento de atletas, clubes y jóvenes que necesitan estos espacios para desarrollar su actividad.

«“Si el estadio es del pueblo, ¿por qué no podemos entrenar? En Malabo sí se puede. Aquí nos dicen que no”, manifestó uno de los deportistas afectados.»

Las denuncias apuntan además a la necesidad de establecer criterios uniformes para la utilización de los estadios, de manera que los usuarios conozcan previamente los horarios, requisitos y posibles tarifas, evitando situaciones de incertidumbre o conflictos en los accesos.

Reclaman una gestión más transparente

Para los deportistas afectados, el problema no se limita únicamente a poder entrar o no al estadio. Consideran que una gestión organizada de estas instalaciones permitiría aprovecharlas mejor, facilitar la preparación de atletas y generar actividad deportiva de manera permanente.

Por ello, hacen un llamamiento al Ministerio de Educación, Ciencia, Juventud y Deportes y a las autoridades competentes para que revisen las condiciones de acceso al estadio de Bata y establezcan un sistema público de horarios y utilización.

Los deportistas sostienen que las instalaciones deportivas construidas para el desarrollo del deporte deben estar disponibles bajo reglas claras y transparentes para todos los usuarios autorizados.

El debate abierto en Bata pone sobre la mesa una cuestión fundamental: si las infraestructuras deportivas son públicas, su gestión debe garantizar que los atletas puedan utilizarlas de forma ordenada, equitativa y transparente.