Los líderes de las iglesias Evangélicas y Pentecostales que integran el CONIEPGE han iniciado los trabajos para establecer un marco jurídico común que regule el funcionamiento de estas confesiones y facilite su interlocución con el Gobierno de Guinea Ecuatorial.
La iniciativa contempla la creación de un instrumento jurídico que, además de establecer una estructura común entre las diferentes iglesias, permita contar con un órgano representativo encargado de ejercer como interlocutor ante las instituciones del Estado, canalizar las actuaciones conjuntas y dar seguimiento a los programas y actividades de cooperación entre el Gobierno y las confesiones religiosas.

Según lo planteado durante los trabajos, esta estructura también deberá definir las responsabilidades de sus integrantes y establecer los mecanismos de representación y coordinación entre las distintas iglesias Evangélicas y Pentecostales que forman parte del conjunto.
Los responsables religiosos han destacado que el objetivo principal es continuar desarrollando su misión evangelizadora dentro del marco establecido por las leyes nacionales, respetando los derechos y deberes reconocidos en la Constitución de Guinea Ecuatorial y las demás normas aplicables al ejercicio de la libertad religiosa en el país.
La propuesta busca, de este modo, contribuir a una mayor organización del sector religioso y facilitar una relación institucional más ordenada entre las iglesias y el Estado.
Las iglesias Evangélicas y Pentecostales tienen previsto volver a reunirse el próximo 19 de agosto para analizar y, en su caso, aprobar los estatutos que darán forma definitiva a esta nueva estructura legal.









