En muchas familias, el matrimonio tradicional representa un compromiso importante entre una pareja y sus familias. Sin embargo, después de varios años de convivencia y de haber celebrado ya su unión de manera tradicional, algunas parejas deciden dar un paso más y celebrar su matrimonio por la Iglesia.
¿Qué les lleva a tomar esta decisión? Si ya existe un compromiso y una vida construida juntos, ¿qué buscan al recibir el sacramento del matrimonio? ¿Es una cuestión de fe, de bendición, de compromiso espiritual o de algo que sienten que todavía les faltaba?, son un sin fin de rspuestas que todo aspirante a dar el paso del matrimonio le gustaria a hacer a una pareja seria.
Hoy hablamos con una pareja que, después de 13 años juntos y de haber formado una familia, decidió vivir también esta experiencia.(Juan Antonio y Ernestina) Queremos conocer las razones detrás de su decisión, qué significado tiene para ellos el matrimonio canónico y si realmente sienten que algo ha cambiado en su relación después de dar este paso.
Mofueñ: Buenas tarde pareja. Para comenzar, nos gustaría remontarnos a esos 13 años de historia juntos: ¿cómo suge vuestra pareja y cómo pueden describir el camino que han recorrido hasta llegar al momento de decidir casarse por la Iglesia?
Respuesta: «Han sido 13 años de aprendizaje, paciencia, madurez y amor. No ha sido un camino fácil, pero han sabido mantenerse juntos y superar las dificultades que se han presentado».
Mofueñ: Ustedes ya estaban casados. ¿En qué momento sintieron que Dios puso en sus corazones la necesidad de casarse también por la Iglesia?
Respuesta:La decisión nació principalmente de nuestra fe Como pareja cristiana, sentimos que queríamos dar un paso más en nuestra relación y poner a Dios en el centro de nuestro matrimonio. Para nosotros, casarse por la Iglesia significa sellar nuestro amor ante Dios y asumir juntos el compromiso de llevar una vida de santidad.
No se trata solamente de celebrar una boda, sino de reconocer que Dios debe ocupar un lugar central en nuestra vida como pareja y en la familia que hemos construido.
También una parte importante de este camino ha sido el ejemplo de nuestros padres, ya que ellos estaban casados por la Iglesia y siempre tuvieron el deseo de ver a sus hijos unidos en matrimonio y llevando una vida de santidad.
Ese deseo de sus familias también influyó en nosotros, pero finalmente hemos sido nosotros mismos quienes hemos tomaron la decisión de dar este paso y sellar nuestro amor ante Dios».
Mofueñ: ¿Qué significa ahora el matrimonio canónico si ya estaban casados?
Respuesta: Para nosotros, significa un acto sagrado. El matrimonio canónico no es simplemente otra forma de casarse, sino una manera de entregar y sellar su amor ante Dios.
Como cristianos, queremos que Dios sea el centro de todo: de nuestra relación, de muestras familia y de las decisiones que tomemos juntos. Por eso, este matrimonio representa para nosotros un compromiso espiritual que viene a reforzar el camino que ya llevábamos juntos.
Mofueñ: Ahora que ya recibieron el sacramento, ¿qué cambió sienten en vuestra pareja? ¿Sienten diferente algo diferente en vuestra pareja?
Respuesta: Más que pensar que ahora somos una pareja completamente diferente, sentimos que hemos dado un paso de mayor compromiso y madurez en nuestra relación. Después de 13 años juntos, saben que el amor no se mantiene solamente con sentimientos, sino también con paciencia, comprensión, responsabilidad y voluntad de permanecer juntos.
El sacramento representa para nosotros la decisión de seguir construyendo nuestro matrimonio poniendo a Dios en el centro.
Mofueñ: ¿Qué le dirían a esas parejas que llevan muchos años juntos y piensan: ¿Para qué casarnos si ya estamos bien?
Respuesta: Les diríamos que el matrimonio cristiano es un paso que debe darse con madurez y amor. No se trata de casarse simplemente porque han pasado muchos años juntos, sino de hacerlo cuando existe una verdadera convicción y un compromiso entre ambos.
Nuestra propia experiencia nos ha enseñado que mantener una relación durante tantos años no siempre es fácil. Hemos tenido que aprender a vivir con paciencia, madurez y amor. Por eso consideramos que, antes de dar el paso del matrimonio, debe existir amor y una voluntad sincera de construir juntos.
Mofieñ: Si pudieran hablar con Dios hoy, después de la boda, ¿qué le dirían?
Respuesta: (Sonrien)…Le daríamos las gracias. Gracias por su amor, por su misericordia, por todo lo que ha permitido en nuestras vidas y por habernos acompañado durante este camino.
Después de 13 años juntos y de haber dado este paso, nuestro mensaje a Dios sería, sobre todo, de agradecimiento por el amor que hemos podido construir y por la oportunidad de continuar nuestra vida matrimonial poniendo a Dios en el centro.








