La gran protagonista del encuentro fue Gisèle Ngah Manga, quien firmó una actuación decisiva al marcar los tres goles de la final. La atacante abrió el marcador en el minuto 20 y amplió la ventaja apenas nueve minutos después, colocando a Camerún con una cómoda renta antes de la media hora de juego.
Cuando Malawi todavía buscaba respuestas, Ngah Manga volvió a aparecer en el tramo final de la primera parte para completar su triplete en el minuto 45 y dejar el partido prácticamente sentenciado antes del descanso.
Tras el 3-0, Camerún administró su ventaja durante la segunda mitad ante una selección malauí que intentó reaccionar, pero no encontró la fórmula para cambiar el rumbo de una final que ya tenía dueño.
Pese a la derrota, Malawi cerró una participación histórica, al alcanzar por primera vez la final de la máxima competición femenina de selecciones del continente.
Para Camerún, el triunfo representa la culminación de una larga espera. Tras sus participaciones en las ediciones de 2004, 2014 y 2016, sin conseguir levantar el trofeo, las Leonas Indomables finalmente alcanzaron la cima del fútbol femenino africano.
Con esta victoria, Camerún sucede a Nigeria como campeona continental y añade por primera vez a sus vitrinas el título de la CAN Femenina.
Las Leonas Indomables rugieron más fuerte que nunca en Marruecos y escribieron una nueva página en la historia del fútbol africano: Camerún ya es campeón de África.









