Entre las principales novedades figura la regulación del teletrabajo, que reconoce a quienes desarrollan sus funciones a distancia los mismos derechos y condiciones laborales que al personal presencial. La normativa también establece obligaciones para los empleadores, entre ellas facilitar los medios técnicos necesarios para el desempeño de las funciones y garantizar el derecho a la desconexión digital.

La reforma también introduce ajustes en los criterios y escalas aplicables al cálculo de los quinquenios y trienios, vinculados a los años de servicio prestados por los trabajadores. Con esta modificación se pretende establecer criterios más uniformes y previsibles para el reconocimiento de la antigüedad en el ámbito de las empresas privadas.

El nuevo marco legal aborda, asimismo, aspectos relacionados con las relaciones laborales y la terminación de los contratos, dentro de un intento de armonizar la protección de los trabajadores con las necesidades de las empresas.

Con estas modificaciones, las autoridades buscan adaptar la legislación laboral a las transformaciones económicas y tecnológicas actuales, al tiempo que se pretende crear un marco que combine la protección de los derechos laborales con un entorno empresarial más competitivo, capaz de favorecer la inversión nacional y extranjera en Guinea Ecuatorial.