Viajar desde el Aeropuerto Internacional de Bata se está convirtiendo en un lujo inesperado para muchos ciudadanos. Y no por el precio del billete, sino por el servicio de embalaje de maletas.
Numerosos pasajeros han denunciado ante nuestra redacción el disparo exagerado de los precios por envolver una maleta con plástico film, un servicio que en otros aeropuertos es opcional y barato, aquí se ha vuelto casi obligatorio y abusivo.
Lo más grave: según las informaciones recabadas, este negocio no pagaría ningún impuesto ni tasa para las arcas del Estado, es decir, opera dentro de una infraestructura del Estado, se beneficia del flujo de pasajeros, cobra precios desorbitados, pero no revierte nada al Tesoro Público.
¿Dónde va ese dinero? ¿Quién autorizó esos precios? ¿Quién controla esta actividad?
Mientras el Gobierno hace esfuerzos por facilitar el transporte y proteger el bolsillo del ciudadano, hay servicios privados dentro del aeropuerto que hacen todo lo contrario: asfixiar al viajero.
Se cobra entre 3.000 y 5.000 FCFA o más por maleta, por un plástico que cuesta menos de 200 FCFA. Un margen de beneficio escandaloso.
Los pasajeros piden una intervención urgente de *a Dirección de la Aviación Civil, ASECNA, y del Ministerio de Transportes, para regular este servicio, fijar una tarifa oficial, visible y justa, y exigir que, si se lucran en una instalación pública, al menos *paguen sus impuestos como todos los ecuatoguineanos.
El aeropuerto es la puerta de entrada y salida del país. No puede ser la puerta del abuso.









