La Confederación Africana de Fútbol (CAF) revisa su propuesta de modificar la periodicidad de la Copa Africana de Naciones y contempla la posibilidad de mantener su celebración cada dos años, como ha ocurrido tradicionalmente. Así lo ha señalado su presidente, Patrice Motsepe, en medio del debate generado por el posible cambio de formato.
La propuesta inicial de ampliar el ciclo de la competición a cuatro años pretendía incrementar los ingresos comerciales y reducir los conflictos de calendario entre las selecciones nacionales y los clubes, especialmente los europeos. Sin embargo, la iniciativa ha recibido críticas de aficionados y diferentes sectores del fútbol africano, que defienden la continuidad de una competición considerada clave para el desarrollo y la proyección del fútbol continental.
Entre los argumentos contrarios al cambio figura la preocupación de que un torneo menos frecuente favorezca principalmente los intereses de los grandes clubes europeos, en detrimento de las selecciones africanas y de la regularidad de su principal competición internacional.
El debate refleja, además, las dificultades de la CAF para conciliar los intereses de los jugadores, las selecciones nacionales, los clubes, los patrocinadores y los dirigentes, en un calendario futbolístico cada vez más exigente.
Inicialmente, el organismo tenía previsto que la CAN de 2027, organizada conjuntamente por Kenia, Tanzania y Uganda, diera paso a un nuevo ciclo de cuatro años. Esta estrategia también contemplaba la creación de una Liga de Naciones Africana a partir de 2029.
No obstante, la revisión de esta propuesta abre la posibilidad de mantener la CAN cada dos años, lo que supondría un cambio en los planes de la CAF y permitiría conservar la frecuencia tradicional de la máxima competición de selecciones del continente africano.









