La carretera de Mondong lleva años presentando un notable deterioro, una situación que, lejos de mejorar, se ha agravado considerablemente en los últimos meses, hasta dificultar seriamente la circulación de vehículos por la zona.
Lo que inicialmente parecía un pequeño charco, al que los vecinos restaban importancia, se ha convertido en un enorme lodazal de más de ocho metros de longitud. El deterioro de la vía y la acumulación de agua y barro han alcanzado tal magnitud que el tránsito de vehículos resulta prácticamente imposible.

Los residentes denuncian que llevan años esperando una intervención que permita rehabilitar la carretera, sin que hasta la fecha se haya dado una solución definitiva.
La falta de mantenimiento y las condiciones en las que se encuentra la vía dificultan los desplazamientos cotidianos y agravan las molestias de quienes viven en sus inmediaciones.
«Esto empezó como una broma, con un charquito. ¡Mira cómo está ahora! Ya supera los ocho metros. Aquí ya no pasa nadie; ni siquiera los taxistas quieren entrar. Llevamos años así y cada día está peor», lamenta uno de los vecinos afectados.
Ante esta situación, los residentes hacen un llamamiento a las autoridades competentes para que intervengan con urgencia y adopten las medidas necesarias para rehabilitar la carretera. Advierten de que, si no se actúa a tiempo, la vía podría quedar completamente intransitable, agravando aún más las dificultades de movilidad de la población.









