La acción se ejecutó este miércoles 21 de octubre, bajo la dirección de la fiscal Priscila Nse y del comisario de la Brigada Judicial, Miguel Mba, con el despliegue de efectivos de la Policía Nacional y la Gendarmería Nacional.
En el lugar, los investigadores constataron un sistema de ocultación premeditado. El titular de la finca, Antonio Edjugan, había organizado el terreno en dos niveles: la fachada principal dedicada a cultivos visibles de yuca y productos de primera necesidad, y la parte posterior, menos accesible, donde se cultivaba marihuana mezclada con plantas de cacahuete para evitar su identificación.

Una vez verificado el cultivo, se procedió al desarraigo completo y a la incineración inmediata de toda la sustancia en la misma finca, conforme al procedimiento legal y en presencia de la autoridad fiscal.
Durante las diligencias preliminares, Edjugan admitió conocer la prohibición de dicha actividad. Alegó como motivación la falta de empleo y la necesidad de mantener a su familia.

«Sí, sabía que estaba prohibido, pero ante la falta de empleo me he visto obligado a realizar esta actividad para poder sufragar los gastos de manutención de mi familia»
Fuentes del caso confirman que el investigado ha aportado datos relevantes sobre la presunta red de compradores y distribución, información que ha sido incorporada a las diligencias y declarada bajo secreto sumarial.
El atestado y las actuaciones practicadas serán remitidas a la jurisdicción competente para la depuración de responsabilidades penales.









