El encuentro, celebrado este sábado 24 de octubre, estuvo presidido por el director del centro, Diego Esono Bakale, quien advirtió de las consecuencias de delegar exclusivamente en los docentes la responsabilidad de educar a los hijos.

Bajo el lema «Cuando la familia renuncia a educar, la calle forma y la policía enfrenta», la dirección del colegio trasladó un mensaje directo a los padres: la formación de los jóvenes no puede recaer únicamente sobre la escuela, sino que debe comenzar en el hogar y tener continuidad en las aulas.

Durante su intervención, Diego Esono Bakale insistió en la necesidad de que las familias supervisen el comportamiento de sus hijos, les acompañen en su proceso educativo, corrijan las conductas inadecuadas y mantengan una comunicación permanente con los profesores.

El responsable del centro señaló que no se puede permitir que los menores actúen sin orientación en casa y que, posteriormente, se espere que los docentes resuelvan por sí solos todos los problemas de conducta y disciplina dentro del colegio.

En la reunión también se puso de relieve la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre padres y profesores para consolidar los valores, el respeto y la responsabilidad entre los estudiantes de la ESBA.

Diego Esono Bakale estuvo acompañado por Francisco Mapako, jefe de estudios; Esther Elisa Ada Obiang, jefa adjunta de disciplina, además de otros docentes del centro.

La convocatoria concluyó con una advertencia que resume la preocupación de la dirección: si la familia no asume a tiempo su responsabilidad educativa, la calle puede terminar ocupando ese espacio y la sociedad tendrá que afrontar las consecuencias de una formación que no recibió la atención necesaria desde el hogar.