La Federación de Prensa Deportiva de Guinea Ecuatorial vive horas explosivas. Lo que comenzó como un malestar silencioso dentro de la institución ya se ha convertido en una auténtica guerra interna que amenaza con hacer caer a toda la Junta Ejecutiva encabezada por David Monsuy Ndong, en medio de acusaciones de autoritarismo, opacidad y ruptura total de la confianza interna.
La reunión de emergencia celebrada este sábado en la sede de la FPDGE, en Malabo, dejó una imagen clara: la federación está fracturada. Fuentes internas aseguran que el ambiente fue extremadamente tenso y que varios sectores de la propia dirección ya no esconden su descontento con la manera en la que se está gestionando la institución.
Detrás de los pasillos se habla incluso de un “golpe interno” contra el actual presidente. La recogida de firmas para impulsar una moción de censura ya estaría en marcha y, según varias voces del entorno federativo, algunos pesos pesados buscan acelerar la caída de la actual cúpula.
Las críticas son graves. Se acusa al presidente de concentrar el poder, tomar decisiones sin consenso y manejar asuntos administrativos y económicos sin rendir cuentas claras al resto de miembros. También crece la polémica por la falta de asambleas, la ausencia de informes financieros y el supuesto bloqueo institucional dentro de órganos clave como el Tribunal de Honor.
Pero la gran pregunta que muchos se hacen es otra: ¿por qué ahora? David lleva años al frente de la federación y, pese a las críticas, había logrado mantenerse firme. Sin embargo, algo parece haberse roto definitivamente dentro de la estructura interna. Algunos consideran que existe una lucha silenciosa por el control de la federación, mientras otros sospechan que detrás del movimiento hay intereses y alianzas que todavía no han salido a la luz.
Lo más llamativo es que, mientras aumenta la presión para apartar al actual presidente, todavía no aparece públicamente una figura clara capaz de asumir el mando ni un proyecto concreto que explique qué cambiaría realmente en la FPDGE si se produce el relevo.
La crisis ya no se oculta. La federación atraviesa uno de los episodios más delicados de su historia reciente y el conflicto amenaza con estallar definitivamente en los próximos días.









