La Policía Nacional de Guinea Ecuatorial ha desarticulado en Malabo una red de presuntos falsos inspectores que se dedicaba a extorsionar a comerciantes haciéndose pasar por funcionarios de los ministerios de Hacienda y Comercio. Diez personas han sido detenidas después de que un comerciante denunciara haber sido víctima de un engaño mediante amenazas de cierre de su negocio y falsas sanciones administrativas.
Los hechos se produjeron en el barrio San Luis de la capital, donde los detenidos habrían acudido a un establecimiento comercial alegando la existencia de supuestas irregularidades relacionadas con la patente del negocio. Bajo la apariencia de una actuación oficial, exigieron al propietario el pago de 120.000 francos CFA con la promesa de evitar una sanción mayor o la clausura del local.
Días más tarde, los presuntos impostores regresaron al mismo comercio para reclamar una segunda cantidad de dinero, esta vez 80.000 francos CFA. La insistencia de los individuos y la falta de formalidad en sus actuaciones despertaron las sospechas del comerciante, quien decidió no acceder nuevamente a la exigencia y acudió a las autoridades.
La víctima presentó una denuncia ante la Comisaría de Buena Esperanza I y proporcionó a los agentes los números de teléfono utilizados por los sospechosos para comunicarse con él. Esta información resultó determinante para la investigación policial y permitió identificar y localizar a los presuntos integrantes de la red.
Tras el operativo, los diez sospechosos fueron detenidos y la Policía Nacional logró recuperar la totalidad del dinero entregado por el comerciante, una suma de 200.000 francos CFA, que será devuelta a su legítimo propietario.
A raíz de este caso, las autoridades policiales han lanzado un mensaje de prevención dirigido especialmente a comerciantes y empresarios, recordando que todo inspector o funcionario público debe identificarse mediante una acreditación oficial vigente antes de realizar cualquier actuación administrativa.
La Policía recomienda no efectuar pagos inmediatos ante exigencias sospechosas, verificar siempre la identidad de quienes realizan inspecciones y denunciar cualquier intento de extorsión o cobro irregular ante la comisaría más cercana.









