De acuerdo con las conclusiones de la investigación, el niño comenzó a sufrir episodios persistentes de vómitos y diarrea, signos que requerían asistencia sanitaria urgente. Sin embargo, en lugar de ser trasladado de inmediato a un centro de salud, sus padres decidieron llevarlo a un templo religioso.
Según la información obtenida, el estado del menor se deterioró mientras permanecía en el recinto. Cuando sus familiares optaron finalmente por trasladarlo al hospital, ya era demasiado tarde. Darcy falleció durante el trayecto, sin llegar a recibir atención médica.
En cuanto a la evolución del resto de los afectados, las autoridades sanitarias informaron de que el 60 % de las personas intoxicadas ya ha recibido el alta médica, tras responder favorablemente al tratamiento. Los pacientes que continúan hospitalizados permanecen bajo observación y reciben atención especializada.
Los restos del menor fueron sepultados este domingo en medio del dolor de familiares y allegados.
Este trágico caso pone de relieve la importancia de buscar asistencia médica inmediata ante cualquier emergencia de salud, especialmente cuando se trata de niños pequeños, cuyo estado puede agravarse rápidamente si no reciben el tratamiento adecuado.









