Ante la falta de conclusiones definitivas, el Ejecutivo ha dispuesto la apertura de una investigación exhaustiva que permita esclarecer con precisión lo ocurrido.

Como parte de este proceso, las autoridades han ordenado la realización de una autopsia completa, quedando suspendido el entierro del sacerdote hasta que se disponga de resultados concluyentes.

Por el momento, las instituciones competentes mantienen abiertas varias líneas de investigación, sin descartar ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de que no se trate de una muerte natural. El caso continúa bajo seguimiento oficial.