El menor, identificado como Pablo Daniel Edú, fue arrastrado por la fuerza del agua generada por el aumento repentino del caudal en uno de los canales de desagüe de la zona.

Tras varias horas de búsqueda, en la que participaron vecinos, agentes de la Policía y miembros de Protección Civil, el cuerpo del niño fue finalmente localizado sin vida. El suceso ha causado una profunda conmoción entre los residentes del barrio.
Por el momento, las autoridades no han determinado con exactitud las circunstancias en las que el menor cayó al canal, por lo que continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Este trágico incidente pone de relieve el peligro que representan los canales de desagüe durante la temporada de lluvias, especialmente para los menores.

El hecho ha reavivado la preocupación sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en zonas de riesgo, con el fin de evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.