Desde hace varios meses, la población del municipio de Teguete, en el distrito de Evinayong, vive en alerta ante la irrupción recurrente de elefantes en sus fincas y zonas habitadas. Los animales, en busca de alimento, han arrasado con cultivos esenciales para la subsistencia de numerosas familias, generando pérdidas económicas significativas y un creciente clima de inseguridad.
Según testimonios de los residentes, los elefantes ya no se limitan a áreas rurales, sino que han comenzado a acercarse a los núcleos poblados, lo que incrementa el temor entre los habitantes, especialmente durante las noches. “Ya no podemos dormir tranquilos; tememos por nuestras vidas y por lo poco que tenemos”, expresó un vecino afectado.

A pesar de la gravedad de la situación, el Ministerio competente mantiene la prohibición de cazar o eliminar a estos animales, en el marco de las políticas de protección de la fauna. Esta medida, aunque orientada a la conservación, ha generado malestar entre la población local, que se siente desprotegida ante los daños constantes.
Los habitantes de la zona hacen un llamado urgente a las autoridades para que intervengan con soluciones efectivas que permitan proteger tanto a la población como a la fauna, proponiendo alternativas como el control de los movimientos de los elefantes o la implementación de medidas preventivas que eviten nuevos incidentes.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste en Teguete, donde la convivencia entre humanos y vida silvestre se ha convertido en un desafío cada vez más difícil de gestionar.









