Parte de la cubierta salió volando hacia la calle, mientras otros restos quedaron colgando del inmueble, creando una situación peligrosa. También cayeron bloques y chapas sobre la acera, aumentando el riesgo para quienes pasan por la zona.

Afortunadamente, no hubo heridos, ya que en ese momento no había peatones cerca. Sin embargo, los daños en el edificio son visibles y el incidente vuelve a poner en duda el estado de conservación de algunas construcciones antiguas de la ciudad.