La decisión de estos transportistas contrasta con la subida de precios aplicada por otros taxis y vehículos particulares, cuyos cobros han generado numerosas quejas entre los ciudadanos. Para estudiantes, trabajadores y familias que dependen diariamente del transporte urbano, conservar la tarifa tradicional ha supuesto un importante respaldo en un momento marcado por la incertidumbre.
Pese a las dificultades que también enfrentan para abastecerse de combustible y las largas horas de espera en las estaciones de servicio, los conductores de «cien cien» han optado por no trasladar esos costes adicionales a sus pasajeros. Su actuación ha sido interpretada por muchos usuarios como una muestra de responsabilidad y compromiso con la comunidad.
«En momentos de crisis es cuando se demuestra la solidaridad. Mientras algunos han elevado las tarifas, los taxis de cien cien han mantenido el mismo precio y eso beneficia a toda la población», expresó un ciudadano consultado en la zona del Cruce.
La ciudadanía considera que esta actitud representa un ejemplo de servicio público y de sensibilidad social frente a la coyuntura actual. Por ello, varios usuarios solicitan a las autoridades competentes que reconozcan esta conducta facilitando el acceso al combustible a aquellos transportistas que mantengan tarifas estables y accesibles, con el objetivo de garantizar la continuidad de un servicio esencial para la movilidad de los habitantes de Bata.









