El incendio, cuyas causas aún no han sido determinadas, consumió por completo la vivienda familiar, reduciendo a cenizas todos los bienes de sus ocupantes. Afortunadamente, no se han reportado víctimas mortales ni heridos, aunque los daños materiales son totales.
Tras el siniestro, la familia ha quedado sin un lugar donde vivir y asegura que actualmente permanece a la intemperie, enfrentándose a una situación de extrema vulnerabilidad. Entre los afectados se encuentran varios niños, lo que agrava aún más las dificultades que atraviesan.

Los damnificados hacen un llamamiento a las personas de buena voluntad, instituciones y organizaciones solidarias para que les brinden cualquier tipo de ayuda que les permita cubrir sus necesidades más urgentes y comenzar a reconstruir sus vidas.
«El incendio redujo a cenizas nuestra casa en cuestión de minutos. Hemos perdido absolutamente todo. Somos una familia de 15 miembros, entre ellos numerosos niños. No tenemos dónde refugiarnos y actualmente estamos en la calle. Pedimos el apoyo de todas las personas solidarias para volver a tener un hogar», expresó uno de los afectados.









