La controversia surge tras la difusión, en redes sociales y grupos de WhatsApp, de acusaciones contra el exdirector del colegio, Nicolás Bacale, a quien se atribuye presuntamente la sustracción de más de 100 millones de francos CFA de los fondos de la institución antes de trasladarse a Estados Unidos.
Hasta el momento, no consta públicamente una denuncia formal ante la Gendarmería ni una resolución judicial que confirme la existencia del supuesto desfalco.
Ante la difusión de estas acusaciones, Bacale ha rechazado categóricamente haber sustraído dinero del Colegio Adventista y ha calificado la información de falsa. El exdirector cuestiona además que pudiera haber retirado una cantidad de esa magnitud sin que quedara constancia en los mecanismos financieros de la institución.
Según su versión, las operaciones económicas del centro se realizan a través de entidades bancarias y requieren la intervención de responsables de tesorería. Bacale sostiene que una retirada de una cantidad tan elevada habría sido difícil de efectuar sin ser detectada.
Pero el exdirector va más allá y atribuye las acusaciones a un conflicto interno de carácter étnico dentro de la Misión Adventista en Guinea Ecuatorial.
Bacale afirma que fue el primer ciudadano de etnia fang en ocupar la dirección del colegio durante décadas de presencia adventista en el país y considera que su origen estaría detrás de los ataques contra su reputación.
«“El motivo por el cual están difamando mi nombre es mi origen étnico”, afirmó Bacale, quien denunció la existencia de un problema étnico dentro de la organización.»
Desde la dirección del Centro Educativo Adventista, hasta el momento, no se ha hecho público un pronunciamiento oficial que confirme o desmienta documentalmente las acusaciones difundidas contra el exdirector.
La polémica se produce además después de un periodo especialmente delicado para la institución, cuyos centros fueron precintados y posteriormente reabiertos tras la intervención de las autoridades.
Por ahora, las acusaciones sobre el supuesto desvío de más de 100 millones de francos CFA permanecen sin confirmación oficial, mientras Nicolás Bacale mantiene su negativa y reclama que se esclarezcan los hechos.









