Las autoridades sanitarias han dado la voz de alarma tras descubrir un almacén clandestino en Malabo en el que se almacenaban y comercializaban medicamentos sin autorización y en condiciones inadecuadas de conservación.

El operativo fue llevado a cabo por la Comisión Multisectorial de Inspección de Establecimientos Sanitarios, en coordinación con la Central de Medicamentos (CENTRAMED), y permitió intervenir diversos productos farmacéuticos considerados de riesgo para la población.

Entre los medicamentos encontrados figura un jarabe presentado como producto destinado a combatir síntomas gripales, cuya composición declarada en el prospecto habría despertado la preocupación de los inspectores por apartarse de las formulaciones autorizadas.

También fueron localizados comprimidos de sildenafilo comercializados bajo la marca Viagra con una concentración de 200 miligramos, una dosis superior a la presentación máxima habitual de 100 miligramos para el tratamiento de la disfunción eréctil. El consumo de dosis elevadas sin control médico puede incrementar el riesgo de efectos adversos, especialmente en personas con determinadas enfermedades cardiovasculares o que utilizan medicamentos incompatibles.

El hallazgo fue presentado en la sede de CENTRAMED por el presidente de la Comisión Multisectorial, doctor Victoriano Nsue Ondo, junto a la directora general de la institución, Juana Bocobo Sebbe.

Según explicaron las autoridades, el depósito estaba gestionado por un ciudadano de nacionalidad nigeriana y carecía de las autorizaciones sanitarias exigidas para el almacenamiento y comercialización de medicamentos.

Los inspectores constataron además deficiencias en las condiciones de conservación e higiene, así como la ausencia de documentación que permitiera garantizar la procedencia y trazabilidad de los productos encontrados.

La intervención se produce en un contexto de incremento de los casos de gripe registrados en Malabo, circunstancia que, según las autoridades, aumenta el riesgo de que la población recurra a productos farmacéuticos de origen desconocido en busca de tratamiento.

Tras la inspección, Nsue Ondo y Bocobo Sebbe hicieron un llamamiento a la población para no adquirir medicamentos en puestos ambulantes, almacenes clandestinos o establecimientos que carezcan de autorización sanitaria.

Sanidad recuerda que los medicamentos deben adquirirse exclusivamente en establecimientos autorizados y con productos que cuenten con las correspondientes garantías de registro, procedencia, conservación y control sanitario.