El encuentro, al que asistió también el Coordinador General Adjunto del Transporte Escolar, permitió abordar aspectos relacionados con la gestión, el control de los ingresos y el funcionamiento del servicio.

Durante la reunión, Rafael Mañe Ona Nzang recordó al personal que el transporte escolar no es una empresa, sino un proyecto impulsado por el Gobierno para facilitar el acceso al transporte a los sectores más desfavorecidos, especialmente a los estudiantes que utilizan diariamente este servicio.

En materia económica, el Delegado Regional anunció nuevas disposiciones destinadas a reforzar el control de los ingresos. Entre ellas, advirtió sobre la prohibición de imprimir o utilizar talonarios que no estén reconocidos por la Tesorería General del Estado.

Asimismo, subrayó que ningún trabajador deberá volver a recibir dinero directamente de un alumno para expedirle un boleto.

A partir de estas disposiciones, la gestión económica del departamento quedará sometida a un mayor control mediante la supervisión de los talonarios y la coordinación con la Tesorería General del Estado, con el objetivo de garantizar una gestión ordenada y transparente de los recursos.

Las orientaciones fueron secundadas por Rufino Esono Nsue Obono, Jefe Económico, quien respaldó las medidas planteadas durante la reunión y destacó la necesidad de establecer mecanismos de control en la administración de los ingresos procedentes del servicio.

Otra de las novedades anunciadas afecta directamente a los usuarios. A partir de ahora, los alumnos deberán identificarse mediante un BACH para poder acceder al transporte escolar, como parte de las medidas destinadas a mejorar el control y la organización del servicio.

La reunión concluyó con un llamamiento al personal del transporte escolar a cumplir las nuevas disposiciones y asumir el servicio con responsabilidad, teniendo presente su carácter social y su finalidad de apoyo a los estudiantes de la Región Continental.