Un ciudadano identificado como Agapito Ndong Ekua ha perdido la vida éste sábado en los bosques de Ncumekieñ Cdo. Distrito de Evinayong, tras ser alcanzado por un elefante.
Según las primeras informaciones recabadas en la zona, la víctima se encontraba realizando labores en el bosque cuando se produjo el fatal encuentro con el paquidermo.

Este suceso vuelve a poner sobre la mesa el grave conflicto entre humanos y elefantes que vive la parte continental del país.
Mientras las poblaciones rurales denuncian que sufren y mueren a causa de la invasión de elefantes en sus fincas y caminos, el Gobierno mantiene la prohibición de abatir a estos animales, al ser una especie protegida clave para garantizar el equilibrio del ecosistema y cumplir con los convenios internacionales de protección de fauna.
Una prohibición que, aunque necesaria para la conservación, deja a los campesinos en una situación de vulnerabilidad.
En las últimas semanas, ciudadanos de Evinayong, Acurenam, Kogo y otros pueblos de Centro Sur y Litoral han elevado su voz para solicitar la intervención inmediata del Gobierno.
Piden soluciones intermedias que no pasen por la matanza indiscriminada, pero que garanticen su seguridad: el ahuyentamiento controlado de las manadas, la indemnización por las cosechas destruidas y la creación de corredores seguros para los animales.
«No podemos seguir entrando al bosque con miedo a no volver, entendemos que hay que proteger al elefante, pero también hay que proteger la vida del hombre», lamentaba un vecino de la zona.
Se espera que las autoridades competentes en Medio Ambiente y Bosques se pronuncien en los próximos días sobre este nuevo incidente mortal.









