La rehabilitación de los centros educativos de Bata entra en una fase decisiva con el objetivo de que las clases puedan reanudarse antes del plazo establecido por el Gobierno. Tras inspeccionar un total de 19 centros en dos días, el ministro delegado encargado de Infraestructuras Escolares, Constantino Obiang Esono Ayigono, ha instado a las empresas adjudicatarias a agilizar las obras, garantizar la calidad de los materiales y eliminar las barreras arquitectónicas que dificultan el acceso de los alumnos con movilidad reducida.
Durante la última jornada de inspección, la comitiva visitó cinco centros para comprobar el avance de los trabajos y detectar las necesidades pendientes. Aunque las obras progresan de manera considerable, los centros Padres Joaquín María Sialo y el Complejo Educativo de Nkoantoma requieren una rehabilitación integral, dada su capacidad para acoger a más de 500 alumnos cada uno.
El responsable gubernamental insistió en que la rapidez de ejecución no debe ir en detrimento de la durabilidad de las infraestructuras. En este sentido, pidió a las empresas responsables que trabajen con rigor para evitar deterioros prematuros en elementos como los pavimentos y otros acabados de los edificios.
La accesibilidad también ocupó un lugar destacado durante el recorrido. Obiang Esono Ayigono ordenó habilitar rampas en las entradas de los centros para facilitar el acceso de los estudiantes con movilidad reducida, especialmente aquellos que utilizan triciclos y encuentran dificultades para superar las escaleras.
El control de calidad constituye otro de los ejes de las intervenciones. Los técnicos de GEPROYECTOS y de la empresa supervisora verifican los materiales antes de autorizar su utilización, mediante pruebas, comprobaciones técnicas y revisión de las fichas correspondientes.
«La calidad de las obras está siendo muy buena porque tenemos un mecanismo de control entre nosotros, como supervisora, y GEPROYECTOS. Antes de utilizar cualquier material, como el hormigón o el aluminio, hacemos pruebas y verificaciones, revisamos las clasificaciones y las fichas técnicas y comprobamos que cumpla con los estándares», explicó uno de los técnicos responsables de la supervisión.
Más allá de la rehabilitación de los edificios, las inspecciones han puesto de manifiesto otras necesidades que requieren atención inmediata. En los centros de Campamento de Lea, Bikuy y Bumudi se ha detectado escasez de pizarras y pupitres, una carencia que el ministro delegado deberá trasladar para buscar soluciones que permitan mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
A esta situación se suma la ocupación de terrenos pertenecientes al Ministerio de Educación por parte de ciudadanos residentes en las inmediaciones de algunos centros. Según lo señalado durante las visitas, esta circunstancia dificulta la construcción de instalaciones complementarias, como cantinas y aseos. El asunto será elevado a las instancias superiores para estudiar posibles soluciones.









