Los trabajos avanzan a lo largo del recorrido, donde el personal desplegado se ocupa de acondicionar y sanear este entorno, afectado durante meses por la acumulación de maleza y desperdicios.

Sin embargo, la presencia de basura arrojada por algunos residentes está dificultando las tareas de limpieza y dragado. Los operarios advierten de que estas prácticas no solo ralentizan las labores de rehabilitación, sino que también pueden comprometer la conservación de las instalaciones una vez concluidas las actuaciones.

Ante esta situación, los trabajadores hacen un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y exhortan a los vecinos a evitar el vertido de residuos en el canal, con el fin de mantenerlo limpio y prevenir nuevas acumulaciones de desechos.

La recuperación de este espacio dependerá tanto de la continuidad de los trabajos de mantenimiento como de la colaboración de la población para preservar las mejoras realizadas.