Incomprensible. Así califican muchos técnicos y aficionados la última convocatoria del seleccionador militar Pablo Ganet Comitre para la Copa de África Militar que se disputará próximamente en nuestro país, aunque el evento deportivo se ha aplazado hasta el año que viene.
El míster ha presentado una lista totalmente descompensada: tan solo cuatro centrocampistas para sostener a todo un equipo, frente a un sin número de delanteros, un desequilibrio táctico que a priori deja coja la zona más importante del campo: la medular.
¿Cómo se va a construir el juego? ¿Quién va a dar balones a tantos delanteros? Son las preguntas que se hace la afición. Sin un centro del campo poblado y creativo, el equipo corre el riesgo de partirse en dos y de sufrir muchísimo ante selecciones militares africanas que son auténticas potencias físicas y tácticas.
Con esta convocatoria, Ganet se la juega. Si apuesta todo al gol, se olvida de que los partidos se ganan desde el medio. Guinea Ecuatorial será anfitriona y tiene la obligación de dar la talla, no de hacer experimentos.
La afición quiere resultados, no una delantera amontonada sin nadie que la alimente.












