«África debe industrializarse, desarrollar sus cadenas de valor y transformar parte de sus materias primas en el continente». Con este mensaje, el presidente de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema Mbasogo, ha situado la transformación económica de África entre las prioridades de su intervención en la III Cumbre Rusia-África.
Durante su discurso, el jefe de Estado ha insistido en la necesidad de aprovechar los recursos naturales mediante procesos de transformación local que permitan aumentar la capacidad productiva de los países africanos. En este contexto, ha señalado la innovación tecnológica, el desarrollo de infraestructuras, la energía y la agricultura como sectores estratégicos para reforzar la cooperación entre África y Rusia.
Obiang Nguema Mbasogo también ha puesto el acento en la formación profesional, el empleo juvenil y la financiación de proyectos productivos. Para avanzar en estos objetivos, ha defendido la necesidad de establecer prioridades concretas, asignar recursos y fijar calendarios de ejecución que permitan convertir los compromisos internacionales en resultados tangibles.
«Guinea Ecuatorial considera que este es el momento de dar un nuevo impulso a la asociación», ha afirmado el mandatario ecuatoguineano, abogando por una cooperación entre Ciudad de La Paz y Moscú que se traduzca en iniciativas concretas de desarrollo económico y tecnológico.
En el ámbito de la seguridad, el presidente ha identificado la delincuencia organizada, la inseguridad marítima y la pesca ilegal como desafíos que requieren una respuesta coordinada. A su juicio, la cooperación con Rusia puede contribuir a fortalecer las capacidades de los Estados africanos para hacer frente a estas amenazas.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha destacado la solidez de las relaciones entre Rusia y los países africanos, haciendo hincapié en la protección de las inversiones y en la necesidad de reforzar la presencia del continente en las organizaciones internacionales.
Putin también ha cuestionado la ausencia de países africanos entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al considerar que esta situación no refleja el creciente peso internacional de África.












