El caso gira en torno a más de 500.000 euros y 150.000 dólares interceptados en 2025, en una trama que salpica a funcionarios y personal aeroportuario.
La Audiencia Provincial ha dado inicio en Malabo al juicio contra Gregorio Mesian Nseme Ada, conocido como “Goyo”, señalado como principal implicado en un presunto caso de blanqueo y evasión de capitales vinculado a la entrada irregular de grandes sumas de dinero al país.

Los hechos se remontan a abril de 2025, cuando las autoridades interceptaron en el Aeropuerto Internacional de Malabo un total de 504.000 euros y 150.000 dólares en posesión de un ciudadano camerunés procedente de Douala. Según la acusación, el dinero pertenecía a “Goyo”, quien se encontraba en el aeropuerto a la espera de la entrega.
El Ministerio Público sostiene que no se trataba de un hecho aislado, sino de una operativa repetida que habría contado con la colaboración de varios empleados públicos y personal aeroportuario para evitar los controles aduaneros. Por ello, además del acusado principal, otras seis personas están siendo juzgadas por su presunta participación en la trama.
Entre los procesados figuran funcionarios vinculados al ámbito diplomático y de seguridad aeroportuaria, a quienes la Fiscalía atribuye un papel clave en la facilitación del paso del dinero sin declarar. Para ellos, se solicitan penas de hasta tres años de prisión por encubrimiento, además de inhabilitación.
En el caso de “Goyo”, la Fiscalía pide una condena de diez años de cárcel, junto a sanciones económicas e inhabilitación para ejercer cargos públicos. También se reclaman indemnizaciones al Estado que superan varios millones de francos CFA para los distintos implicados.
Durante su intervención ante el tribunal, el principal acusado defendió su inocencia, argumentando que las normas de declaración de divisas no se aplican de la misma forma dentro del espacio de la CEMAC. Asimismo, negó haber participado en actividades ilícitas y aseguró que la operación de adquisición del dinero se realizó de forma legal a través de canales financieros.
Por su parte, el ciudadano camerunés implicado afirmó que actuó como intermediario por encargo de una empresa y que desconocía cualquier irregularidad en el transporte de los fondos.
El juicio continuará en los próximos días con la comparecencia del resto de acusados, en un proceso que pone el foco en los controles financieros y la transparencia en las operaciones de divisas en el país.









