La víctima, identificada como Miguel Ondo Ela, de 35 años de edad y natural del consejo de poblado de Akam, en el distrito de Ebibeyin, falleció tras sufrir un accidente mientras realizaba trabajos de tala de árboles en una empresa forestal.
Según el testimonio de su compañero de trabajo, el fallecido y el equipo habían eliminado previamente los árboles que podían obstaculizar la caída del árbol principal, así como aquellos que pudieran dificultar una eventual retirada del lugar en caso de peligro.El mismo testigo señaló que, al no escuchar el ruido de la motosierra tras la caída del árbol, tal como indican los protocolos de seguridad, ya sospechaba que podía haberse producido un accidente.
Poco después, el trabajador fue hallado sin vida, atrapado bajo las ramas del árbol.
El médico forense, tras el levantamiento del cadáver, confirmó que la muerte se produjo por estrangulación y asfixia. El cuerpo ha sido trasladado a su localidad natal, Akam Nzomo, en el distrito de Ebibeyin.









