Guinea Ecuatorial no puede seguir ignorando una realidad que cada año continúa arrebatando vidas silenciosamente.

El VIH/SIDA sigue siendo una de las principales causas de fallecimiento en el país, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE), una situación que debería preocupar seriamente a toda la sociedad, especialmente a la juventud.

Detrás de las cifras existen familias destruidas, jóvenes que ven apagarse su futuro demasiado pronto y niños que crecen sin padres por enfermedades que, en muchos casos, pudieron evitarse con prevención, responsabilidad y educación sexual.

Hoy en día, muchos jóvenes siguen manteniendo relaciones sexuales sin protección por presión, por dinero, por moda o simplemente por unos minutos de placer. Sin embargo, lo que algunos consideran un momento pasajero puede convertirse en una condena para toda la vida. Un placer de 10 o 30 minutos puede terminar destruyendo más de 50 años de futuro, sueños y oportunidades.

En nuestra sociedad todavía existe una peligrosa mentalidad que minimiza el riesgo de las enfermedades de transmisión sexual. Muchas jóvenes aceptan mantener relaciones sin preservativo porque el hombre ofrece dinero, regalos o falsas promesas. Pero ese dinero termina. La enfermedad, el sufrimiento o un embarazo no deseado pueden quedarse para siempre.

También es importante decir una verdad que muchas veces se evita: biológicamente, las mujeres tienen mayor riesgo de contagio frente a determinadas enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH. Por eso, las jóvenes deben protegerse más, valorar más su salud y aprender a decir no cuando una relación sexual pone en peligro su vida y su futuro.

El preservativo no destruye el amor ni elimina el placer. La medicina y los especialistas llevan años insistiendo en que el uso del preservativo permite mantener relaciones sexuales de forma segura y responsable, reduciendo considerablemente el riesgo de VIH, hepatitis y otras enfermedades que continúan afectando gravemente a la población africana.

La preocupación no solamente es el VIH. También aumentan los casos de hepatitis, infecciones sexuales y embarazos precoces que cambian completamente la vida de muchas adolescentes. Hoy es frecuente encontrar jóvenes de 18 o 20 años con varios hijos, sin estabilidad económica y con enormes dificultades para continuar sus estudios o construir un futuro sólido.

La lucha contra el VIH y las enfermedades de transmisión sexual no debe seguir siendo un tema de vergüenza o silencio en Guinea Ecuatorial. Debe convertirse en una prioridad nacional en las escuelas, en las familias, en las iglesias, en los medios de comunicación y en toda la sociedad.Más vale prevenir que lamentar. Cuidarse hoy puede salvar toda una vida mañana.