Malabo. La prolongada escasez de mayonesa en los comercios de Malabo, que según propietarios de restaurantes y consumidores se extiende desde hace más de tres semanas, está empezando a repercutir en la actividad de numerosos negocios de restauración y en la alimentación cotidiana de muchas familias.
La mayonesa, elaborada principalmente con aceite, huevo, vinagre y sal, es un ingrediente habitual en una amplia variedad de platos, desde ensaladas y hamburguesas hasta pollo, pescado y otras preparaciones. Su ausencia ha obligado a muchos establecimientos a modificar recetas, sustituir ingredientes o retirar algunos productos de sus cartas.
Varios cocineros consultados coinciden en que la falta de este producto está complicando el funcionamiento diario de sus cocinas. «Trabajar sin mayonesa es como cocinar sin sal; forma parte de la base de muchos de nuestros platos», explica el chef de un restaurante de la capital, quien asegura que los clientes perciben inmediatamente su ausencia.
Los restauradores también advierten de que la escasez está teniendo consecuencias comerciales. Entre las principales destacan el incremento de las quejas de los clientes, la disminución de las ventas de determinados platos, el riesgo de recibir valoraciones negativas y la posibilidad de verse obligados a ajustar los precios para compensar el aumento de costes o la búsqueda de productos alternativos.
Los trabajadores del sector reconocen que la situación les obliga a improvisar constantemente. «Tenemos que buscar sustitutos para mantener el servicio, pero eso retrasa la preparación de los pedidos y, en muchos casos, el resultado no es el mismo», comenta otro empleado de un establecimiento de Malabo.
Consumidores consultados también expresan su preocupación por la dificultad para encontrar mayonesa en diferentes puntos de venta de la ciudad, una situación que, según indican, está alterando los hábitos de consumo en numerosos hogares.
Para los profesionales de la restauración, la mayonesa no representa un producto complementario, sino un insumo esencial para la elaboración de buena parte de su oferta gastronómica. Mientras persista la escasez, consideran que el sector continuará enfrentándose a dificultades operativas y comerciales que afectan tanto a los negocios como a los clientes.









