La posible salida de Carlos Esono y la llegada de un nuevo perfil técnico marcan un giro en GETESA. La decisión abre expectativas de mejora en los servicios.

El relevo en la dirección de GETESA no es solo un cambio de nombres, sino una señal clara de que el país quiere avanzar al ritmo de un sector que no deja de evolucionar. La elección del ingeniero malgache Charles Borome como candidato para liderar la empresa refleja una apuesta por la experiencia, la innovación y una visión más global en la gestión de las telecomunicaciones.

Durante años, GETESA ha sido objeto de críticas por la calidad de sus servicios, especialmente en cobertura y estabilidad de internet. Aunque la etapa de Carlos Esono estuvo marcada por intentos de modernización, la realidad es que los desafíos han superado los avances. Hoy, la exigencia de los ciudadanos es mayor y el entorno tecnológico no permite quedarse atrás.

En este contexto, la iniciativa del Gobierno resulta oportuna. Apostar por nuevos perfiles y abrir la puerta a cambios estratégicos demuestra voluntad política para transformar una empresa clave en el desarrollo del país. No se trata solo de mejorar llamadas o datos móviles, sino de fortalecer un pilar esencial para la economía digital, la educación y la conectividad nacional.

La decisión también envía un mensaje importante: Guinea Ecuatorial no quiere quedarse rezagada. Mientras el mundo avanza hacia redes más rápidas y servicios más eficientes, el país empieza a dar pasos para alinearse con esa dinámica global.

Ahora, todas las miradas están puestas en el plan que deberá presentar el candidato. De su contenido dependerá no sólo su nombramiento, sino también la posibilidad real de cambiar la percepción de GETESA. La ciudadanía espera resultados concretos, y este podría ser el inicio de una etapa más moderna, eficiente y cercana a las necesidades reales.