La historia presenta una idea poco común: está contada desde el velatorio del protagonista. Ya fallecido, el personaje observa y escucha todo lo que las personas a su alrededor dicen, incluyendo aquello que nunca se le expresó en vida. Este enfoque permite al autor construir un relato íntimo y reflexivo.
A lo largo de la obra, salen a la luz tensiones familiares, intereses ocultos y verdades que permanecían en silencio.

Todo ocurre en un momento de despedida, donde las emociones están a flor de piel.
La novela también pone atención en una realidad social frecuente: la de personas que cargan con el peso económico y emocional de sus familias sin recibir reconocimiento.

Con esta obra, Mbomio busca dar voz a esas historias que muchas veces pasan desapercibidas.