El Movimiento Juvenil Eclesial de Oración y Formación (Cristo Rey) ha celebrado este domingo el 28 aniversario de su fundación con una serie de actividades religiosas y conmemorativas desarrolladas en la Catedral de Bata, en una jornada que también coincidió con los 18 años de sacerdocio de su fundador, el reverendo Trino Edu Engonga Akele
La celebración ha comenzado con una misa de acción de gracias que reunió a numerosos fieles, jóvenes integrantes del movimiento y ciudadanos que acudieron para acompañar a la organización en una fecha considerada histórica para sus miembros. Durante la eucaristía, los asistentes elevaron oraciones de gratitud a Dios por permitir el crecimiento y la consolidación de esta iniciativa juvenil a lo largo de casi tres décadas.

La ceremonia religiosa fue presidida por el sacerdote José Luis Mangue, quien destacó que la conmemoración coincidía además con la solemnidad del domingo de la Santísima Trinidad. En su homilía, invitó a los fieles a fortalecer su fe y a vivir conforme a los valores cristianos, recordando que Dios ama a todas las personas por igual y llama a sus hijos a trabajar por el bien común.
“Dios es amor y nos invita a reflejar ese amor en nuestras acciones diarias”, expresó el celebrante durante su intervención.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la presentación de la reseña histórica del Movimiento Juvenil Eclesial de Oración y Formación Cristo Rey. Un representante de la organización explicó el origen de la iniciativa y destacó que nació con la misión de orientar a los jóvenes hacia una vida basada en la fe, la oración y los valores cristianos, contribuyendo a prevenir conductas delictivas y fortaleciendo el compromiso de la juventud con la Iglesia y la sociedad.
Durante la exposición, también se resaltó la expansión del movimiento, que actualmente desarrolla actividades en más de ocho provincias, e incluso en fuera de nuestras fronteras con presencia en Irlada promoviendo espacios de formación espiritual, crecimiento personal y convivencia entre jóvenes.
Tras la celebración eucarística, los miembros del movimiento rindieron homenaje al 28 aniversario de la organización y a los 18 años de ministerio sacerdotal de su fundador mediante la lectura de una carta de reconocimiento, en la que destacaron la trayectoria y el impacto positivo de la obra pastoral desarrollada durante estos años.
La jornada concluyó en un ambiente de alegría, fraternidad y agradecimiento, con los asistentes reafirmando su compromiso de continuar trabajando por la evangelización, la formación de los jóvenes y la promoción de los valores cristianos en la sociedad.









